Le he tenido que dejar. Si es que no tenía más remedio, no me dejó otra opción... o sí, pero no soy tan mala. El problema, por llamarlo de alguna forma, es que las razones que le he dado no son las que me han hecho tomar la decisión.
La primera que me soltó -y que le anoté en la columna de palotes negativos- fue que estaba deseando cumplir el primer mes para decirme "te quiero"... ¡Anda ya! ¡Cómo se puede ser tan cursi! ¡Y esperar a hacer un mes para decir "te quiero"! O quieres, o no quieres, pero no esperas a una fecha determinada.
Otro gran problema son sus calzoncillos. Antilujuria TM. Y si además le añades que se deja los calcetines puestos porque "no soporto que se me queden los pies fríos", ya lo tengo todo dicho. Vamos, que me he vuelto experta en empezar con las luces apagadas y evitar cualquier posible contacto con la parte inferior de sus piernas (de rodillas para abajo). Eso sí, el día que me desconcentro pensando que sigue con los calcetines puestos no tengo más remedio que fingir. Pero eso es bueno, en el último cásting me dijeron que actuaba de forma muy natural (meses de práctica, claro, pero no les conté en qué escuela aprendí para que no me llamaran frívola).
¡Y es que es tan ñoño! Me ha llegado a llamar "dulcecito de azúcar" y "bollito de almíbar". Por dios, ¡qué empalago! Y encima va y me cuenta las ganas que tiene de que llegue San Valentín para regalarme un anillo y un osito de peluche para sellar nuestro amor. ¡Pero de qué va! Siempre he odiado el día de "San Corte Inglés" y me niego a celebrarlo. Y más si es para sellar algo... suena a "te voy a clavar este alfiler en el corazón, te guardaré en una vitrina y serás mía para siempre". Agobio, agobio.
Pero yo creo que la gota que colmó el vaso fue cuando conocí a su madre. Su padre murió cuando él era pequeño y al ser hijo único siempre ha estado muy apegado a su madre. Pues bien, insistió y me llevó a comer a su casa. Démosle un voto de confianza, pobre. Pues bien, su madre muy correcta, muy simpática, muy atenta, muy suegra. Me empezó a preguntar sobre nuestros planes de futuro, que si tenía pensado dónde celebrar la misa de la boda, que si en mi ciudad o en la parroquia de su hijo. ¿¿¡¡Qué!!?? ¿Quién ha hablado de boda? ¿Y de niños? Porque también me insinuó que todos los varones primogénitos de su familia siempre se han llamado Jacinto, como su difunto esposo y su querido niño, y que no sería bueno que rompiéramos la tradición. Y Jacinto, su querido niño, me sonreía beatíficamente como si aquella conversación fuera lo más maravilloso del mundo. Buf, qué agobio. Los siete males corriéndome por el cuerpo y yo intentando sonreir a la buena mujer mientras imaginaba mil y una forma de acabar con aquellos dos energúmenos.
Y llegó, por fin, el momento de dejarlo. Pero claro, no le podía contar la verdad. Si había sido capaz de fingir en la cama, también podría fingir a la hora de cortar, así que decidí utilizar los típicos tópicos, que suelen quedar muy bien: eres demasiado bueno para mí; no te merezco; te quiero como a un amigo; sé que no podría darte todo lo que me pides; creo que soy muy joven para comprometerme; necesitas tener otras experiencias y yo puedo esperar; te mereces algo mejor que yo...
Ahora le tengo llorando en el baño y yo aquí, pendiente del reloj, que he quedado con las amigas para ir al cine y veo que voy a llegar tarde porque éste no es capaz de parar de llorar... ¡Qué cruz!
5 comentarios:
Si es queeee... Hombres!! xDD
Así no se puede ser, hombre. Pelo en pecho, carrusel deportivo e irse de putas. Esa es la manera, esa! xD
:P
Encontre de casualidad este blog. Me gusto: Que excelente relato de una persona que quiere y otra que no!.Excelente por la sinceridad, tan dura con la que te expresas (pero es la realidad).
No lo quieres ni ahí, sino todos esos defectos, serían para ti virtudes.por mas chabacanas que sean sus costuumbres. Pareces mala ,pero es que es así.
Es difícil enamorarse.
Ya verás cuando te enamores.Un cariño
De todos los cuentos tuyos que he leido hasta ahora, creo que este es mi favorito. Tu sentido de humor se muestra mejor en este.
Espero que estes pasandolo bien tu Dia de San Corte Ingles.
Brillante. Simplemente Brillante.... y por desgracia, real como la vida misma.
Fuera la ñoñeria y la baba.... abajo lo convencional..... y sobre todo.... ¡¡¡¡¡¡A LA MIERDA SAN VALENTIN!!!!!!!!.
¿Que puede ser menos romántico que regalar algo a quien supuestamente quieres cuando unos grandes almacenes te obligan a ello?.
¿y realmente eres asi? ¿realmente eres tan tan tan petrea?. y aparte de tener tanta mala leche, ¿porque te gusta contarlo?. Claro, que para mandar como enlace en algun mail a algun pesado / pesada el relato es perfecto...tomo nota!!!
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