7.12.05

Esperando un coche rojo (Rocío)

¡Joder qué puto frío! Ojalá venga algún cliente pronto porque sino me voy a congelar. ¡Dios!, si es que esto no es normal. Un día alguien me dijo que si se echaba vapor por la boca era porque estábamos a menos de diez grados. Para mí que estamos a tres o cuatro, ni dando patadas en el suelo consigo entrar en calor. La culpa también es de la mierda ropa que llevo. Porque si me hubiera puesto vaqueros en vez de minifalda no tendría tanto frío. Pero claro, si luego el "Charlie" me pilla sin llevar falda se enfada y me da de hostias otra vez. Y no puedo volver a urgencias con el brazo y el muslo morados porque ya no se van a tragar lo de la caída por las escaleras. La Julia ha tenido una suerte cojonuda con el "Calvo". Joder, si es que las hay con suerte. Yo aquí muriéndome de frío y la otra estará en el salón toda calentita esperando a que los clientes vayan a sus pies. Y yo aquí, con este abrigo que más que calor da pena y con una minifalda que ni siquiera me deja agacharme sin que se me vea el alma. Y el "Charlie" pasando de vez en cuando en coche y preguntando con esa medio sonrisa si ya he llegado al mínimo diario. Si él se la tuviera que chupar a cuatro para poder llegar al puto mínimo no pondría esa sonrisa de hijoputa. ¡Si al menos un día se le fuera la mano con la farlopa y se fuera pa'l otro barrio! Pero ni en eso voy a tener suerte. Me encantaría encontrar algún cliente como el actor ese de la peli, joder, nunca recuerdo cómo se llama, pero está muy bueno, y además es rico, y me llevaría a un hotel y yo no le besaría en la boca pero él se enamoraría de mí, y me pagaría un montón de ropa cara y al final me sacaría de la calle. Pero eso sólo ocurre en las películas. Joder, ¡qué frío! Por favor, por favor, que pare aquel coche. Mierda, cabrón, no ha parado. Si será gilipollas, que baja la ventanilla para gritarme "puta". "¡¡ME ENSEÑÓ TU MADRE, CABRÓN!!" No me ha oído, aceleró el muy maricón. Así se muera.

Joder, me he quedado sin batería en el móvil. Qué puta mierda es todo. Y ahora no puedo llamar a la Susi, que estará en la casa de acogida esperando mi llamada. Ella sí que ha tenido huevos, ha salido de ésto. Bueno, mientras no la encuentre el "Charlie" estará a salvo, pero como la pillen el "Charlie" se la cepilla. Ayer estaba que echaba humo por las orejas porque la Susi era la que más suerte tenía de todas. Parece mentira que después de todo lo que ha pasado la Susi siga teniendo esa mirada de niña, de alguien que no sabe lo que es sufrir. Creo que es por eso que los tíos paraban, porque al mirarla veían inocencia en sus ojos. Creo que ella es especial. Espero que el embarazo le vaya bien y consiga salir por fin de toda esta mierda. Recuerdo cómo lloraba cuando se enteró de que estaba preñada. Y lo peor es que el padre es el hijoputa del "Charlie". Nos obliga a utilizar condón con todos los clientes, pero él nunca lo usa con nosotras. Tengo miedo de que me pegue algo. Todas tenemos ese miedo. Pero él parece inmune a todo, ¡mala hierba nunca muere! Al menos me queda sólo medio kilo para terminar de pagar mi deuda, pero pueden pasar siglos hasta que termine de pagarla porque el muy cabrón me anota todo lo que gasto en maquillaje, ropa, comida y alquiler en mi deuda, así que al final se queda en lo comido por lo servido. Se acerca otro coche a poca velocidad. ¿Será el primero de la noche? Espero que no sea un viejo verde ni un padre de familia. Odio cuando al sacar la billetera para pagar veo la foto de la mujer y de los niños. ¿Por qué les tienen tan poco respeto? Alguno me ha dicho que vienen a mí porque su mujer no se la chupa o no se atreven a pedirles otras cosas. Creo que no es ninguna excusa, porque cuando se quiere a una persona hay cosas que no se exigen, y si no te las dan no las buscas fuera. Cuánto me gustaría poder formar una familia, tener un trabajo en el que no tenga que hacer cosas que realmente no me gustan, que me humillan o me duelen. Un trabajo donde no tenga un jefe que me da palizas cuando cree que no lo he hecho bien o que no he conseguido el dinero suficiente. Pero sobre todo me gustaría tener a alguien que me quisiera, que me abrazara de verdad, que me susurrara un "te quiero" antes de acostarme o por la mañana al despertar. Alguien que me hiciera olvidar toda esta vida de mierda.

No paró, pero viene otro coche. Es rojo. Creo que es el del jovencito ese que se pasa una vez al mes y lo único que me pide es que le escuche mientras habla. Me paga lo que una mamada pero no tengo que hacer nada, sólo escuchar sus problemas. Aunque la última vez se la chupé y le gustó. No me hizo sentir como una puta. Él no me pidió nada y sin embargo lo hice, y se puso rojo cuando me fue a pagar. Creo que era la primera vez que alguien le hacía algo parecido. ¡Pobre! Mierda, no es su coche. Pero parece que para. Ojalá quiera un completo y prefiera llevarme al hostal ese que está más adelante, así al menos tendremos una cama y no un asiento de coche y yo podré entrar en calor y usar un baño. A ver si hay suerte...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta genial!! de verdad.. incluso llegue a encariñarme con la puta (ojo a las malas interpretaciones) lo que quiero decir es que, llegas incluso a sentir el frio y a compartir el miedo por el cabron Charlie. Espero que sigas escribiendo..

Besos..

Anónimo dijo...

Jajajaja, no tiene precio ponerle a charlie la cara "que tiene"!!!
La verdad es q es dura la historia pero pa ser corta, me encanta, acaba cuando tiene y transmite lo q ha.

MuaAAAKKK, SIGUE ASI!