¡Tantas mujeres y tan distintas!
A veces la solución a los problemas es verlos como si no fueran problemas...
9.3.07
Infancia (Lola)
Un cuento antes de dormir; una visita al zoo; una foto con la primera bici; saltar, saltar y saltar en mitad de un charco con unas botas katiuskas; el primer día del cole; una burbuja roja para aprender a nadar; contar matrículas extranjeras durante los viajes largos; merendar pan con chocolate; bailar una peonza en la palma de la mano; correr agitando los brazos creyendo que alzarás el vuelo; dibujar un paisaje presidido por la radiante sonrisa de un sol amarillo; hacer una guerra de bolas de nieve hasta que dejas de sentir las manos; comprarte una bolsa entera de golosinas y comértelas en el parque con tus amigos; descubrir que echas de menos a tu hermano a pesar de que el día anterior estabas seguro de que os odiabais; un profesor especial al que siempre recordarás con cariño; la primera película que ves en el cine; tus amigos; mover los dientes con la lengua cuando están a punto de caerse y escuchar cómo tus abuelos te dicen que así te saldrán torcidos los siguientes; el primer día que vas solo al cole; el primer campamento; la lectura de libros que te atrapan y te hacen querer ser todos los personajes de la historia; descubrir que hay un plato que te gusta y que antes odiabas (y que este descubrimiento quede en secreto porque no eres capaz de dar tu brazo a torcer); tu primer viaje al extranjero; descubrir que te gusta alguien de clase; la primera caída con los patines de bota; un castillo de arena en la playa y luego pisarlo; ahorrar la paga para comprarte algo que tus padres no quieren regalarte; convertirte en espía por un día y seguir a un señor calvo de pinta muy sospechosa; un plato de huevos fritos y patatas fritas en casa de tu abuela; las clases extraescolares; despertarte por la noche con una pesadilla y que estén tus padres para tranquilizarte; ser la envidia de todos con la merienda de los recreos; soñar con un futuro donde eres la persona más rica, más inteligente, con el mejor trabajo y la mejor casa donde vives con todos los amigos de la pandilla...
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2 comentarios:
¡Ufff! Cuántas cosas se quedaron atrás...
Los mejores y únicos momentos de nuestra vida, igual que en el cuento de J. Bucay.
Un saludo, de nuevo.
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