2.8.06

Despedida (Matilde)

Ahora no tenemos más que miradas tristes, silencios incómodos, recuerdos del pasado y promesas incumplidas.

Sueños que dejé caer cuando escuché tus palabras, se rompieron en mil pedazos arrastrando mi alma. Los sonidos me llegaban amortiguados, mi cabeza sumergida en una piscina de desesperación. Cerré los ojos, apreté los puños, temblé y tú me dijiste "lo siento". Palabras que me hicieron mirarte a los ojos y ver pena. Me acariciaste la mejilla y me sentaste en tu regazo. Me abrazaste y me pediste que lo comprendiera. Pero no puedo. No acepto que mi vida vuelva a ser sólo mía, no quiero pensar en un futuro sin que tú formes parte de él, no quiero explicarle a la gente algo que ni siquiera tú eres capaz de explicarte a ti mismo. No puedo comprenderte. No puedo. Porque ahora sólo puedo llorar, sólo puedo recordar el día que en me diste la mano por primera vez cuando paseábamos por la calle, tus ojos diciéndome que yo era increíble, el primer beso de despedida en el portal de mi casa, tan diferente del que me acabas de dar, para despedirte de mí, para siempre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

History repeats itself
¿Quién no es Matilde?