26.4.06

Lo es y no lo sabe... ¿o sí? (Claudia)

Tengo un amigo que es gay. Pero él no lo sabe. Al principio yo tampoco lo sabía. Y lo he descubierto porque he ido atando cabos. Y cuando terminé de atar el último me cuadraron un montón de cosas. Y ya no pude estar más segura. Es gay. Homosexual. Le gustan las personas del mismo género que a mí. Pero él no lo sabe. O sí, pero sigue pensando que le gusta mi amiga Mónica.

Mi amiga Mónica tiene novio. Es el típico novio que todas envidiamos porque es muy guapo, es divertido, tiene dinero y en teoría a sus novias las trata como a reinas. En teoría. Yo no la envidio. Sé que él realmente no la quiere porque Mónica es una tapadera para su homosexualidad. Un día se quedó hablando conmigo en una fiesta, él estaba muy borracho. Le dio por llorar y confesarse. Me hizo prometer que no se lo diría a Mónica. Y no lo hice directamente. Ella lloró y me dijo que ya lo sabía, pero que no podía aspirar a nadie más que no fuera Juan.

¿Todo el mundo aprovecha para llorar cuando está conmigo?

Juan conoció a mi amigo homosexual. Ninguno de los dos sabía las inclinaciones sexuales del otro. Pero supongo que cada uno tiene un sexto sentido que les hace, al menos, sospechar. Se hicieron muy buenos amigos. Cuando yo hablaba de Juan con mi amigo, él se excusaba diciéndome que salía con él para conocer más sobre Mónica. Pero creo que raramente hablaban de ella.

Mi amigo tiene problemas en casa. Los padres siempre saben de qué pie cojean los hijos. Su padre nunca lo aceptó. Su madre se pasaba el día rezando. Discusiones diarias. En cuanto pudo, mi amigo se fue de casa.

Ayer, mi amigo, me confesó que se había besado con Juan y que luego se habían enfadado. Dice que estaban a solas, en la zona de sofás de la discoteca Number. Dice que habían bebido demasiado, por eso no bailaban y estaban sentados. Juan hablaba de su relación con Mónica. Dijo que realmente no le gustaba, que estaba con ella por la imagen, que todos pensaban que hacían buena pareja, pero que no la quería, que no le gustaba cuando ella le tocaba. Dice mi amigo que él le consoló, que dejó que llorara y que estuvieron abrazados un rato. Dice mi amigo que no sabe cómo ni porqué le entraron ganas de besarle. Le besó, se besaron. Pero Juan se quitó. Se levantó. Le gritó que él no era maricón y se fue.

Mi amigo vino a mi casa, me lo contó. Lloró. Mi amigo no es gay. Eso es lo que él me dice. Eso es lo que se dice a sí mismo. En el fondo, hace dos días, se dio cuenta de que le gusta Juan. Yo no le podía decir que Juan es gay. Que me lo había confesado a mí en una fiesta. Sólo le consolé, le abracé. A ninguno de los dos se nos ocurrió besarnos. Lloró.

Cuando están conmigo siempre lloran.

Mónica me ha llamado, Juan la ha dejado. Se ha puesto a llorar.

Hoy mi amigo vino a casa. Me ha dicho que Juan le ha llamado, que han quedado. Me ha preguntado si le veía guapo, que quería impresionar a Juan. Creo que es mi amigo quien se va a llevar la sorpresa.

1 comentario:

Juanjo Ferrer dijo...

Complicada se vuelve la vida cuando intentamos ser lo que creemos que espera la gente que seamos. Al menos esta historia va , de momento , bien encaminada.