1.2.07

Invierno (Olga)

En la calle hace frío, empieza a llover y las gotas resbalan suavemente por el cristal. Me acerco a la ventana y mi respiración deja un cerco de vaho que poco a poco va desapareciendo. Han encendido pronto las luces de la calle. Diminutos, como hormigas, los coches forman dos largas filas de luces rojas y blancas. Los paraguas de la gente son formas poligonales que dan colorido a la escena.

El silbido de la tetera me saca de mi ensimismamiento. Me sirvo el agua y preparo un té. Sin azúcar. La taza humea y me calienta las manos. En la mesa camilla me espera un libro, Anatomía del miedo, de Marina. El único punto de luz es la lámpara de pie del salón. De esas con pantalla de papel. El brasero de la mesa camilla está encendido. Me siento en el sillón orejero, tapándome con las faldillas y dejando que el calor me relaje. Un sorbo de té y abro el libro. Dedicado a María.

Tengo ante mí toda una tarde de lectura, tranquila. Mi gata, de un salto, sube a mi regazo y se deja acariciar. Se duerme ronroneando.

Me gustan estas tardes.